viernes, 22 de abril de 2016

ACTIVIDAD 2-SEGUNDO PERIODO


ACTIVIDAD 2 lunes 18 de abril.
1-¿Por qué el desarrollo sostenible puede ser una alternativa viable ante el deterioro del medio ambiente mundial?
2-Ventajas de las tecnologías, sus riesgos de manejo sin control.
3-Los avances y límites de concepto del desarrollo sostenible como perspectiva socio-cultural.
4-Las sinrazones del crecimiento de las hambrunas.
5-Los deberes de la sociedad civil frente al problema.
6-¿Qué problemas tiene un país en desarrollo estar inserto en medio de una economía globalizada?
7-Concentracion de capital en la economía globalizada norte-sur.
8-Competitividad, desarrollo, educación, ciencia, tecnología y empleo en una economía globalizada.
9-Los dineros fuera de control de los estados y su impacto social.
10-El papel de las monedas fuertes y el peso del dinero virtual.
DESARROLLO
1-No sería viable porque hay muchas controversias hacia el uso de los componentes de la naturaleza, ya que actualmente los gobiernos, empresas y algunas agencias de producción no son conscientes en tomar medidas, además sería más creíble hacer campañas de desarrollo sustentable porque aun así podemos tomar  dependencia de lo que estamos gastando mundialmente.
2-Las ventajas de las tecnologías es que ya no se utilizarían algunas como el papel que lo reemplazara los computadores y las tabletas, los autos  que consumen petróleo que serán reemplazados por autos eléctricos por medio de energía solar y entre otras cosas, por lo tanto hay empresas que no controlan la manera genérica de sus producto y como los comercializan.
3-LOS AVANCES Y LÍMITES DEL CONCEPTO DE DESARROLLO SOSTENIBLE COMO PERSPECTIVA SOCIOCULTURAL En términos generales, el concepto de desarrollo sostenible hace referencia a la necesidad de integrar a las políticas de desarrollo económico los factores sociales y ecológicos, de manera que se solucionen los problemas de pobreza y no se agoten los recursos aurales del planeta. Este concepto surgió de un largo proceso de concientización ecológica rae se inició en la década de 1960, en torno a las consecuencias negativas que las acciones humanas tenían sobre el equilibrio ecológico de la Tierra. La exposición más elaborada sobre el concepto de desarrollo sostenible y las políticas para implementarlo se encuentra contenida en el famoso informe elaborado por la Comisión para el Medio Ambiente y el Desarrollo de la Organización de las Naciones Unidas, bajo la dirección de la- primera Ministra de Noruega, Gro Harlem Brundtland, y el cual fue publicado en 1987, bajo el título «Nuestro futuro común». Por esta razón, la definición de desarrollo sostenible más frecuentemente citada pertenece al informe Brundtland: El desarrollo sostenible es el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades». La definición de Brundtland implicó un cambio muy importante de la idea de sostenibilidad o sustentabilidad, ya que no la restringió a los aspectos ecológicos, sino que la hizo extensiva al contexto económico y social del desarrollo. En términos más cercanos y que hacen referencia a la vida cotidiana de las personas, se puede decir que el desarrollo sostenible se dirige a mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos de la Tierra, sin aumentar el uso de recursos naturales más allá de la propia capacidad de reposición que tiene la misma naturaleza de proporcionarlos. Para esto se requiere la comprensión de las personas de que la falta de conciencia y acción tiene consecuencias negativas y que debemos encontrar formas innovadoras de cambiar ¡os sistemas económicos de producción e influenciar un cambio en las conductas individuales, sobre todo en los hábitos de consumo. La implementación del desarrollo sostenible no es una tarea fácil, ya que se trata de cambiar políticas y prácticas en todos los niveles, desde el ámbito individual hasta el internacional. Es innegable que durante el siglo XX se presentó un desarrollo acelerado de las fuerzas productivas. Las innovaciones tecnológicas y el gran despliegue de la técnica dieron como resultado una productividad cada vez mayor del trabajo, lo que se vio representado, paradójicamente, por una parte, en una inmensa riqueza social disponible para las naciones desarrolladas, y por otra, en una marginalización y pobreza para grandes segmentos de la humanidad. A partir de la década de 1 960, comenzaron a generalizarse las críticas a los modelos de desarrollo basados en el crecimiento económico y en el consumo, y se denunciaron las consecuencias perjudiciales que tenían sobre los ecosistemas y a conservación de la biodiversidad, Los movimientos ecologistas de la década de 1960 centraron su crítica en el modelo de desarrollo de los países industrializados, el aumento de la contaminación, el deterioro del medio ambiente, la pérdida de la biodiversidad y, en términos generales, en la devastación de la naturaleza por la lógica económica y productiva. El carácter limitado del mundo y sus recursos, que es una realidad ineludible, obligó a cuestionar seriamente os procesos de desarrollo y así fue configurándose el concepto de desarrollo sostenible como un modelo alternativo para combinar tanto el progreso como la protección del medio ambiente. Historia del concepto de desarrollo sostenible El desarrollo sostenible no es una idea nueva. Muchas culturas a través de la historia humana han reconocido la necesidad de la armonía entre el ambiente, la sociedad y la economía. Lo que es nuevo, es una articulación de estas ideas en el contexto de una sociedad global industrial y de información. El progreso desde la década de 1980, en el desarrollo del concepto de desarrollo sostenible, ha sido rápido. En 1992, los líderes mundiales participantes en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro desarrollaron el marco del informe Brundtland para crear acuerdos y convenciones acerca de problemas críticos como el cambio climático, la desertización y la deforestación.
4-En conclusión, aunque las variables climáticas "externas" juegan un papel en el origen de las hambrunas que agrava el impacto social de las sequías y de las inundaciones, las hambrunas son creadas por el hombre. Ellas no son consecuencias de una "escasez de comida" sino de una estructura mundial de superproducción que afecta la seguridad alimentaria y destruye la agricultura de alimentos a nivel nacional. Esta superproducción conduce a la depresión, tanto de la producción como del consumo de alimentos esenciales y al empobrecimiento de los campesinos al nivel mundial.
5-http://www.uv.es/~fernandm/Carrillo.pdf
Como resultado del levantamiento de las barreras arancelarias y del colapso de la capacidad adquisitiva de los países, se destruyen las industrias sustitutivas de importaciones y se arruina a los pequeños productores al debilitar los cultivos alimenticios a favor de los de exportación. A su vez, se afecta al aparato estatal imponiéndole la austeridad, quebrantando a la sociedad civil y fragmentando políticamente al Estado nacional. Estudio estadístico realizado en el año 2012 sobre ubicado el hambre en la demografía mundial.
EL DERRUMBE DE LA INVERSIÓN AGRÍCOLA
Desde la crisis de la deuda las instituciones financieras internacionales han abandonado el crédito para "verdaderos proyectos de desarrollo". En cambio, se ha concebido una nueva generación de "créditos basados en la política económica". El dinero empezó a facilitarse para "ayudar a los países a ajustarse". Estos acuerdos crediticios del Banco Mundial incluían severos condicionamientos: Los fondos solo se concedían si el gobierno aceptaba las reformas estructurales, respetando al mismo tiempo muy precisos plazos para su implementación. Los desembolsos podían interrumpirse si el gobierno en cuestión no acataba las imposiciones.

Una práctica peculiar había entrado en escena: los dineros concedidos para respaldar el "ajuste" agrícola no debían dirigirse a la inversión en proyectos agropecuarios. Los préstamos podrían usarse libremente en la importación de mercancías.

6-  Ahora se habla mucho de globalización. Unos para elogiarla entusiásticamente; otros para criticarla fuertemente. Al oír estos alegatos, podría pensarse que se trata de una ideología, una manera de pensar a la que unos se adhieren y de la que otros reniegan. Sin embargo, la globalización no es más que un proceso económico-financiero que viene desarrollándose, con altos y bajos, desde hace bastantes años. Y este proceso, como la inmensa mayoría de los hechos económicos, desde el punto de vista moral, es neutro; sin embargo, puede producir efectos positivos o negativos, éticamente deseables o éticamente rechazables. Dependerá de la manera como lo utilicen las personas y las instituciones que intervengan en el proceso, es decir, dependerá del sistema ético-cultural al que los agentes se hallan vinculados y del sistema político-jurisdiccional en el que el proceso se halle enmarcado. Volveremos a ello.
7-El cambio más substancial de la actual globalización es observado en los mercados financieros, lo que es llamado también de globalización financiera. La financierización de la economía mundial comienza ya en los años 80, con una notable concentración de inversiones externas de los países centrales en el propio centro. Con esto en lugar de expandirse sobre la periferia mundial, la enorme masa líquida de capital fue se concentrando en el centro, principalmente en los Estados Unidos. Este país se transforma en el centro de la especulación financiera global y pasa a drenar el capital internacional para las cada vez más sofisticadas y arrojadas operaciones de riesgo e inversiones en los diferentes mercados de capitales. 
Con la cooperación del notable desarrollo de los sistemas de comunicación, los mercados crecieron en una proporción tal que salieron del ámbito de economía real. La inmensa mayoría de sus operaciones no son de carácter comercial, sino actuaciones de carácter especulativo. Con la creciente liberalización de la economía, los mecanismos de control gubernamentales -sobre todo de las débiles economías de los países del "Sur"- se ven substancialmente enflaquecidos frente a la intensiva y veloz actuación de estos capitales. El poder desestabilizador que tienen y la dificultad de control sobre ellos hacen que su equilibrio consista en uno de los mayores desafíos para las instituciones monetarias nacionales e internacionales. 
La excesiva concentración del capital originario de los países del Norte en el mercado financiero internacional encuentra también paralelo en el mercado exportador e importador de mercancías y servicios. En este caso, el grueso del comercio mundial está concentrado en muy pocos países y en regiones específicas del mundo. Además, la mayor parte del comercio se da entre los propios países industrializados. 

En síntesis, si observa por la evolución del volumen de transacciones en el comercio internacional que la hegemonía de los países más industrializados en la economía global fue mantenida a lo largo de los últimos decenios. Pese a las profundas transformaciones históricas, políticas, económicas y tecnológicas ocurridas en el mundo, en lo que se refiere al comercio internacional, la dispar relación económica Norte-Sur prácticamente no se ha alterado. 
8-La evolución económica y social que se ha registrado desde principios de la década parece indicar que conviene definir e instrumentar una «gobernabilidad económica» para países emergentes que reuniría dos condiciones simultáneas: por una parte, responder a los retos internos y externos planteados por la globalización; por otra, buscar los «puntos de anclaje» nacionales y regionales que puedan articularse con la apertura global, consolidarla y legitimarla.
Otras prioridades indispensables en la visión global requerida por la gobernabilidad económica incluirían el desarrollo institucional (es decir, la capacidad del Estado de diseñar e instrumentar políticas adecuadas en todos los campos, mediante una administración pública profesional, confiable y capacitada), el apoyo a la competitividad de las empresas (que incluye las políticas de desarrollo tecnológico) y el desarrollo sostenible (es decir, la articulación del crecimiento económico con la equidad social y el uso racional de los recursos naturales.
En el ámbito externo, la gobernabilidad económica debería centrarse en un objetivo general: una adecuada inserción en la economía mundial como instrumento del desarrollo nacional y regional. Esa inserción implica lograr una apertura económica balanceada entre las presiones del contexto externo y las necesidades internas, y prepararse a negociar nuevos temas y nuevas alianzas. Como complemento, los países emergentes deberían participar activamente en la gestación de una gobernabilidad del sistema económico internacional.
Un elemento central que integraría el concepto de gobernabilidad económica internacional se refiere al buen manejo de los tres pilares de la economía mundial: moneda, finanzas y comercio. Introducir estabilidad y justicia en estas tres áreas y considerarlas como un todo, sería la mayor contribución que puedan realizar los países para apoyar sus estrategias de apertura y modernización. En efecto, la globalización maximiza los efectos de las turbulencias del sistema económico mundial. Por consiguiente, pone de relieve la necesidad de normas e instituciones que regulen el funcionamiento de dicho sistema, en beneficio de todas las economías del planeta. En otros términos, también debería poder generar gradualmente un consenso en torno a normas de conducta para la gestión de la economía mundial, que tengan en cuenta el necesario equilibrio entre los papeles respectivos de los Estados y del libre mercado.
Es evidente que, mientras más rápido se produce la integración en el proceso de globalización, mayor es el grado de vulnerabilidad de las economías en desarrollo frente al exterior si no han logrado consolidar su capacidad de
Adaptación. Por lo expuesto, los objetivos del desarrollo económico y social no deberían estar únicamente centrados en lograr acelerados niveles de crecimiento, sino más bien en obtener niveles de crecimiento estable e integral, que puedan mantenerse en el mediano y largo plazo.
Esto es particularmente importante si se reconoce la incertidumbre que está implícita en la globalización económica y si se recuerda que existe una marcada diferencia entre las condiciones y posibilidades que tienen los países industrializados y los países en desarrollo para aprovechar las oportunidades y manejar los riesgos de la globalización. No solamente es inequitativa la distribución geográfica de los beneficios atribuidos a la globalización -por razones estructurales-, sino que es muy variable según las coyunturas.
En la historia de la industrialización, y más específicamente, en la historia de países emergentes en las últimas décadas, los períodos de crecimiento con equidad y estabilidad han sido más la excepción que la norma. Mientras tanto, la globalización se ha acelerado e intensificado en todas sus manifestaciones, en particular, en cuanto a tres asimetrías que frenan el desarrollo y que requieren atención inmediata mediante políticas nacionales e internacionales eficientes y articuladas entre sí: (i) la pobreza y la creciente brecha entre pobres y ricos; (ii) el atraso tecnológico, informativo y educativo en comparación con las exigencias de siglo XXI; (iii) el acceso a fuentes de financiamiento productivas y estables
De esta manera la interacción de la variable económica con la social y la ambiental posibilitará en el marco del Desarrollo Sostenible y dado el contexto de una Economía Social de Mercado un entorno propicio para el diseño de políticas de carácter global que contribuyan a la apertura de países emergentes, hacia un contexto globalizador donde las señales internas a través de la estabilidad y crecimiento repercutan en el impulso del desarrollo productivo y sobre todo social.
La intervención del Estado puede ser orientativa, en el sentido que incentiva a la economía privada, para que ésta realice determinadas acciones. La acción del sector público sobre la economía puede tomar la forma de regulación de los distintos procesos económicos, mediante la actividad legislativa conforme el marco institucional dentro del que se desarrolla la producción, el comercio y las finanzas o mediante la manipulación y control de las variables económicas significativas que guían la iniciativa privada, a través de la política fiscal, monetaria o comercial. Así mismo, la intervención estatal puede realizarse a través de la intervención directa del sector público en la actividad económica.
9-Muchas innovaciones en distintos campos han surgido de personas “no expertas” y, muy probablemente, porque no tienen la rigidez ni los conceptos previos que pueden obstruir la creatividad y el pensamiento lateral necesarios para cuestionar e innovar de verdad. EINSTEIN nos advirtió de que “los problemas no se pueden resolver con la misma mentalidad que los ha creado” – hay que pensar fuera de los esquemas existentes. Así que si piensas que “no entiendes nada de economía” estás en muy buena compañía y a la vez muy probablemente ya entiendes (por lo menos a nivel intuitivo) lo fundamental que no admitirían la mayoría de economistas profesionales: o sea, que el sistema económico dominante es inherentemente injusto, está fuera de control y nos está matando a todos. Que la justicia no es un criterio de importancia en el diseño del sistema económico actual se evidencia ampliamente en el hecho de que, a pesar de toda la gama de programas “anti-pobreza” que se han intentado durante décadas, los ricos son cada vez más ricos, y los pobres más pobres y más numerosos. Esto es un patrón que se encuentra tanto a nivel de clases (los pobres y los ricos) como a nivel global (tercer y primer mundo). Esto no ocurre por coincidencia ni por mala suerte sino que es una consecuencia lógica de cómo está diseñada la cosa: “un fallo sistémico”. Hay bases consustanciales a nuestra economía que nos desequilibran incluso a nivel inconsciente, porque son fundamentalmente injustas; son formas de transferir bienes y riquezas sistemáticamente a unos pocos a costa de los demás. Pero son tan parte de nuestras vidas que hablar de ellas es un poco como hablar a un pez sobre el agua. Una de ellas es el concepto de la tierra como propiedad privada; otra es el concepto del interés. En nuestro sistema, el dinero está diseñado de forma que las ganancias por intereses pueden a su vez cobrar interés, lo cual es matemáticamente insostenible: una “locura” muy básica y central. Si reflejamos en un gráfico el crecimiento del dinero cobrando este tipo de interés en el tiempo, surge una forma muy particular, que matemáticamente se llama curva exponencial, y que biológicamente se reconoce como la curva de un sistema enfermo: como la multiplicación de un virus o de las células de un cáncer. Los intereses Una consecuencia de esta “enfermedad básica” que forma parte del diseño de nuestra economía es que el resto del sistema tiene que adaptarse a ello: si el dinero tiene que crecer (para pagar intereses), entonces la producción tiene que crecer; si la producción tiene que crecer, el consumo tiene que crecer; si el consumo tiene que crecer, los ingresos (y el dinero) tienen que crecer… y todo de forma exponencial. Así se enreda y acelera la espiral destructiva del consumismo, que nos atrapa a todos: ricos, pobres, políticos y personas de la calle. Es un ciclo que ya está en marcha hace tiempo, así que de poco sirve buscar una causa original o una única receta para cambiarlo, y es interesante observar que esta misma curva o patrón de crecimiento exponencial también se encuentra en el crecimiento de nuestra población global y es, además, la curva de extracción del petróleo, carbón y gas. Es evidente que estamos hablando de patrones que se repiten, posiblemente se trate también de formas que juegan en resonancia y claramente de ciclos (¿quién fue primero, el huevo o la gallina?). El crecimiento exponencial Se han intentado múltiples correcciones o “rediseños” sobre este fallo básico, y probado miles de “instrumentos económicos” o trucos para intentar “re-equilibrar” la economía. Si quieres detalles de las teorías puedes estudiar a los economistas SAMUELSON, SMITH, SAY, KEYNES y MARX, entre otros. Si quieres saber cómo han funcionado en la práctica simplemente mira alrededor en tu economía local y lee cualquier periódico para ver cómo va la economía de otros sitios. El desempleo, la corrupción, las crisis económicas, las guerras y el terrorismo de cualquier otro tipo, la pobreza, la destrucción de ecosistemas y la polución fuera control… todo eso son frutos lógicos e inevitables de una economía basada en el crecimiento exponencial. Y todo crecimiento exponencial, si no se “cura”, termina con la muerte del organismo que lo nutre, en nuestro caso, nuestra sociedad. Los que intentan culpar a la “inherentemente corrupta naturaleza humana”, o a cualquier grupo específico de personas, están simplemente jugando el antiguo y absurdo juego de culpar a las víctimas. Culpar a los ricos o a los políticos (como hicimos antiguamente con las brujas, los judíos, los homosexuales, y más recientemente con los jóvenes, los inmigrantes, los traficantes de drogas o cualquier chivo expiatorio del momento) es, no sólo injusto, sino fundamentalmente incorrecto. De hecho, caer en esta tentación es tomar parte de la misma locura del sistema, porque todo el proceso de buscar, encontrar, juzgar y “matar” (física, social o emocionalmente) al “enemigo” lo que hace es ayudar a distraernos mientras el sistema sigue con su historia. ¿Qué se puede hacer? Pero esto de “leer patrones” en vez de perderse en los detalles es un principio hacia aprender a pensar de forma sistémica; no es una receta para simplificar y reducir todo otra vez a un razonamiento lineal. “Los problemas no se pueden resolver con la misma mentalidad que los ha creado”: o sea, tenemos que cambiar el chip. Y una forma de cambiar el chip es cambiar la forma del dinero que usamos cada día. No porque sea “lo que va a resolver todos los problemas”, en plan “polvos mágicos”, sino porque nos ayudará a romper las limitaciones de nuestra imaginación para poder crear algo verdaderamente nuevo, libre de los patrones y formas que nos han programado y que nos limitan ahora. El eslogan “otro mundo es posible” del Foro Social Mundial ha demostrado que no son ganas, capacidad organizativa ni recursos lo que nos falta para hacer realidad la sostenibilidad, sino visión, imaginación y una formación básica en diseño. Las monedas locales o complementarias son un instrumento sencillo y al alcance de todos para mejorar la economía local, y esto está más que comprobado. Algunos ejemplos son el Wörgl de Austria en los años 30 y, más recientemente, la impresionante reconstrucción de la economía local facilitada por la federación de Demanhur en el norte de Italia, la amplia red de “Time Banks” en Inglaterra, la gran variedad de sistemas de moneda local en Japón y los sistemas de moneda complementaria de Alemania (uno de los más exitosos, el Chimguaer, fue puesto en marcha por un grupo de mujeres jóvenes, de entre 15 y 18 años) que están organizándose ahora en monedas regionales. Durante una reciente discusión sobre el Pico del Petróleo con colegas permacultores en España, nos preguntamos en qué frente sería más importante trabajar para minimizar el impacto destructivo de las peores predicciones. Nuestra conclusión fue que tenemos que crear economías locales más sólidas y fuertes; que la forma más segura y rápida de conseguir esto es a través de la creación de monedas locales complementarias; y que entonces lo más urgente e importante es ampliar la formación sobre ellas aquí en España. Con este fi n estamos organizando una conferencia de Eco Economía con el tema de Monedas Complementarias, donde tendremos tres días para profundizar en qué son, por qué son tan importantes, cómo funcionan y cómo se ponen en marcha y manejan. Contaremos para ello con ponentes que llevan años gestionando sistemas de este tipo de forma práctica y con mucho éxito en Alemania, Italia y Sudamérica.

10-MONEDA FUERTE

En economía, una moneda fuerte es aquella moneda comerciada globalmente que puede servir como un depósito de valor confiable y estable. Entre los factores que contribuyen a la condición de fortaleza de una moneda se incluye la estabilidad política, inflación baja, políticas monetarias y fiscales consistentes, respaldo con reservas de metales preciosos y tendencia de valoración al alza y estable al largo plazo con respecto a otras monedas. 

El dólar estadounidense es la moneda más usada en transacciones internacionales, varios países lo usan como su moneda oficial y en muchos otros es la moneda de negocios. 

El euro es la segunda mayor moneda de reserva y la segunda divisa más comerciada en el mundo detrás del dólar estadounidense. 

El yen japonés es la tercera moneda más intercambiada en el mercado internacional de divisas, después del dólar estadounidense y del euro. También es ampliamente utilizada como una moneda de reserva, después del dólar estadounidense, el euro y la libra esterlina. 

La libra esterlina ocupa el tercer puesto como moneda de reserva, después del dólar estadounidense y del euro. La libra esterlina también es la cuarta moneda más intercambiada en el mercado internacional de divisas, después del dólar, el euro y el yen japonés. 
PESO DEL DINERO VIRTUAL
El aumento del comercio electrónico, el auge de las redes y los juegos sociales y el mayor uso de internet han traído consigo una ebullición de monedas virtuales. Se trata de divisas digitales que se pueden ganar o comprar y son usadas para adquirir bienes virtuales o reales o como una forma de intercambiar servicios o realizar transacciones. 

Se espera que los ingresos por la venta de bienes virtuales alcancen los US$6.000 millones en EE.UU. en 2013. 
La compra de bienes virtuales ha sido una realidad para videos jugadores desde hace años, pero la llegada de un elemento social catapultó su popularidad. El auge inicial de Second Life permitió que su moneda -Linden dollars- se cambiara libremente por dólares estadounidenses y registrara algunas transacciones en el mundo real. 

Los usuarios quieren tener más, lo más rápido posible (cualquier parecido con la vida real es pura coincidencia), y están dispuestos a pagar dinero real a cambio de divisas digitales. Pero más allá de la esfera de la mercadotecnia, la moneda virtual también cuenta con un grupo de entusiastas que ven en ella el futuro de la economía global. Para ellos la posibilidad de crear una divisa digital que pueda deshacerse de intermediarios bancarios es el camino hacia adelante. 

Una de sus caras más visibles es BITCOIN, una moneda virtual creada a partir de la capacidad de procesamiento de una computadora. Cada moneda cuenta con un sofisticado nivel de codificación que la hace única y en teoría no se puede saber la identidad de su dueño -a menos que éste la revele- pero sí se puede saber cuándo cambió de manos en una transacción. 

Hay una preocupación por el impacto que este tipo de monedas puede tener en el sistema financiero del mundo real. A diferencia de los billetes y monedas que son regulados por bancos centrales, la creación de divisas virtuales no está regulada y no cuenta con un límite. Bajo esa lógica de pensamiento, sin regulación la inflación del mundo real podría fácilmente trasladarse a la arena virtual. 








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